¿Cuántas veces se ha declarado en bancarrota España a lo largo de la historia?

No son pocas las veces que, según recogen los datos de la historia económica del mundo, España se ha visto en aprietos teniendo que declararse en bancarrota frente a sus acreedores. A través de distintas épocas, periodos históricos y hechos políticos y sociales de gran relevancia las finanzas españolas han sufrido un sinfín de vaivenes que la llevan ser la nación con más situaciones de default, impago, reestructuración o bancarrota, rondando las trece o catorce crisis a lo largo de su historia.

Repasemos ahora los primeros antecedentes y el recorrido histórico particular que ha llevado a España a enfrentarse a esta situación.

Orígenes de unas finanzas complicadas: el Imperio y la Corona

Como sabemos, España se abrió al mundo como uno de los imperios más poderosos de la historia, ostentando numerosas colonias, islas y territorios de ultramar. En principio, esta característica fue su primera fuente de riqueza a través de hechos como el llamado descubrimiento de América y las cantidades ingentes de oro, plata y otros metales valiosos que colmaron las arcas públicas. Sin embargo, sería esta misma condición, en primera instancia generadora de riqueza, la que provocaría una situación insostenible para economía española y el resto de sus territorios

Remontándonos a los tiempos de Felipe II, sólo un año después de su llegada al trono se vio obligado a declarar la primera bancarrota de la historia de España. El constante aumento de los costos para las arcas públicas producto de las guerras, el control de las colonias y los conflictos comerciales con sus pares europeos llevaron al reino a una situación insostenible de crisis y desorden financiero.

A lo largo de la historia posterior, la situación no sólo no cambió, sino que se iría agravando. El sucesor Felipe III heredaría una deuda que quintuplicaba la anterior. No fue sino hasta la llegada de los borbones, a principios del siglo XVIII, que las finanzas serían objeto de una reconducción que de igual manera no evitó nuevos problemas.

En el siglo XIX, la Francia revolucionaria diseñaba un nuevo escenario en Europa y los enfrentamientos bélicos con la misma, sumada a la pérdida de colonias y el relativo retraso en el asentamiento de la revolución industrial generaron nuevas deudas prácticamente inasumibles. Con el triunfo de los procesos de independencia en América, los recursos provenientes de las minas y otras actividades económicas mermaron definitivamente los ingresos de España.

La Guerra civil y la última bancarrota

Tras las pérdidas de Filipinas, Puerto Rico y Cuba en Siglo XX, otro golpe importante para las arcas públicas, la Guerra Civil que devastó al país también agotó sus recursos. Al terminar la guerra, Franco solo reconoció y asumió las deudas contraídas por el denominado bando Nacional, desconociendo y dejando en impago aquellas deudas y reclamaciones de los países y acreedores que apoyaron a la II República.

Así pues, este recorrido histórico y sus hechos narran el porqué España se ha erigido como uno de los peores deudores de la historia.

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