La leyenda de Tartessos: la civilización perdida de la península ibérica

Leyenda de los Tartessos

Hay un número casi incontable de civilizaciones antiguas: algunas de las que se conoce más su historia, otras de las que apenas se tiene indicios y otras muchas que han desaparecido por completo y no han dejado rastro. Y eso ocurre en casi cada rincón del planeta.

En la Península Ibérica podemos hablar de Tartessos, una civilización de la que solo se tienen menciones en los libros antiguos. Ésta fue una civilización muy próspera, cuyo momento álgido se dio entre el 1000 a.C. y el 500 a.C., aunque después desapareció sin dejar rastro. Está considerado como el punto de partida civilizatorio en la península y fue una época verdaderamente notable, ya que, entre otras cosas, se hicieron importantes revoluciones en la metalurgia.

Historia de Tartessos

Tartessos se descubrió con el Tesoro del Carambolo en Camas (Sevilla), y esto confirmó las teorías que hablaban de un pueblo próspero que había logrado un esplendor bastante notable entre los siglos VII y VI a.C, gracias a sus contactos con fenicios y griegos. La hegemonía de los cartagineses ocasionó que se terminara la historia de esta curiosa civilización.

Mapa de Tartessos
Mapa de la ubicación de la civilización de Tartessos.

Fueron los griegos quienes recabaron, por primera vez, información sobre Tarsis, la ciudad principal; y es que esta civilización siempre ha tenido fascinados a multitud de historiadores. Tartessos se movió por casi toda la mitad sur de la península, llegando más allá de Andalucía, como lo demuestran algunos restos hallados en Extremadura, en la cuenca del río Segura y en el sur de Castilla la Mancha.

Según las leyendas, esta ciudad se encontraba más allá de las columnas de Hércules (el estrecho de Gibraltar): en esta zona, era el río Guadalquivir el que daba acceso a la ciudad, pues era el único navegable. Aunque no existen pruebas de esa localización, los historiadores creen que la capital de la civilización debería estar situada en un profundo lago interior, circundado de pequeñas alturas en las que se situaban los establecimientos a mar abierto, y cerca de ríos que permitieran una fácil comunicación con el interior.

Fue una civilización rica en cultura que propició que los pueblos peninsulares desarrollarán la primera escritura, la sofisticación de la agricultura, además de crear los primeros centros urbanos. Es más, el Hombre de Plata (Argantonio) es el primer rey tartésico del que se tienen datos históricos.

Hay quienes afirman que Tartessos es la Atlántida

La Atlántida, esa otra gran leyenda que siempre se ha proclamado como el más remoto sueño de historiadores y arqueólogos, un territorio que todavía espera ser descubierto y que parece que nunca va a ocurrir.

Es por eso por lo que muchos historiadores se atreven a apuntar que son la misma civilización, aunque realmente no hay pruebas sobre ello.

Aunque suene a leyenda, ésta es una civilización de la más curiosa y enriquecedora, e ir a visitar los restos hallados en los distintos puntos del sur de la península es una actividad muy interesante.

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