El encarecimiento de la energía, cuyos precios aumentaron un 49,8 % interanual, impulsa la inflación industrial hasta niveles no vistos desde noviembre de 2022.
Los precios industriales en España aumentaron un 18,3 % en septiembre de 2026 respecto al mismo mes del año anterior, según los datos publicados este lunes 26 de octubre por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Se trata de la mayor subida interanual desde noviembre de 2022 y refleja el fuerte impacto del encarecimiento energético sobre los costes de producción de las empresas españolas.
El incremento supera en 5,1 puntos porcentuales al registrado en agosto, cuando la inflación industrial se situó en el 13,2 %. Con este resultado, el indicador acumula siete meses consecutivos de aumentos en su tasa interanual, en un contexto marcado por las tensiones energéticas internacionales.
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La energía se encarece casi un 50 % en un año
El principal responsable del repunte ha sido el sector energético, cuyos precios industriales registraron una subida interanual del 49,8 %, la más elevada desde octubre de 2022.
Este incremento responde principalmente al aumento de los costes de producción, transporte y distribución de electricidad y, en menor medida, al encarecimiento del refino de petróleo.
La evolución de los distintos componentes del índice muestra diferencias considerables.
| Indicador | Variación interanual |
| Precios industriales generales | +18,3 % |
| Energía | +49,8 % |
| Bienes intermedios | +7,5 % |
| Industria sin energía | +3,6 % |
Los bienes intermedios, utilizados por las empresas para fabricar otros productos, también registraron subidas importantes.
Entre las actividades afectadas destacan la fabricación de productos para alimentación animal, la transformación de metales y la industria del papel y cartón.
Los precios industriales suben un 4 % solo en septiembre
En comparación con agosto, los precios industriales aumentaron un 4 % durante septiembre, un avance especialmente significativo para un único mes.
La producción y distribución de electricidad se encareció un 10,8 % mensual, mientras que los precios del refino de petróleo aumentaron un 13,3 %.
Sin embargo, al excluir el componente energético, la inflación industrial se situó en el 3,6 % interanual, muy por debajo del índice general.
Esta diferencia demuestra hasta qué punto la evolución de la energía está condicionando los costes de la industria española.
Cómo puede afectar esta subida a los consumidores
El Índice de Precios Industriales mide los precios que cobran los fabricantes por sus productos en la primera fase de comercialización, antes de incorporar gastos de transporte comercial, distribución e impuestos indirectos.
Por tanto, una subida del 18,3 % en los precios industriales no significa que los productos de los supermercados vayan a encarecerse en esa misma proporción.
No obstante, el aumento de los costes energéticos y de las materias primas puede terminar trasladándose parcialmente a los precios finales, especialmente en sectores con un consumo intensivo de electricidad o combustibles.
Las empresas pueden optar por absorber parte del incremento reduciendo sus márgenes, mejorar su eficiencia o repercutir los mayores costes a sus clientes.
La evolución también dependerá de la competencia entre fabricantes, los contratos de suministro y la capacidad de los consumidores para asumir nuevas subidas.
El fuerte repunte de septiembre vuelve a situar el precio de la energía como uno de los principales factores de riesgo para la economía española. Aunque la inflación industrial sin energía se mantiene mucho más contenida, la persistencia de costes elevados podría dificultar la recuperación de los márgenes empresariales y añadir nuevas presiones sobre los precios durante los próximos meses.
