¿Qué daños puede provocar el amianto en la salud?

Amianto y salud

El amianto o asbesto es un mineral presente en la naturaleza y que por mucho tiempo se utilizó en la construcción de edificios y embarcaciones marítimas. Sin embargo, este elemento ha sido desaconsejado a nivel global ya que la exposición constante a dicho material se asocia a riesgos para la salud de las personas. Esto es debido a que desprende fibras respirables que permanecen en suspensión durante largos periodos de tiempo.

El uso del amianto fue intenso durante los años 30 en Estados Unidos, siendo un material incluido en las desaparecidas torres gemelas del World Trade Center. En España. Fue hasta la década de los 80 cuando se utilizó en mayor volumen, existiendo al menos 3.000 aplicaciones con amianto en diferentes sectores de la industria manufacturera y la construcción.

Amianto o asbesto
Mineral de Amianto o asbesto

Diferentes sociedades medioambientales de todo el mundo alertaron durante las últimas décadas sobre los peligros para la salud que representa la exposición constante a este elemento que por mucho tiempo fue parte fundamental de muchas viviendas.

El polvo de amianto en suspensión es responsable de diferentes enfermedades, entre las que destacan:

Mesotelioma

Las personas que han estado expuestas a partículas de amianto en suspensión por largos periodos de tiempo, desarrollan un tipo de fibrosis pulmonar que requiere de un trasplante de pulmón. Este padecimiento se desarrolla de manera lenta, pero es casi inevitable.  Según las cifras, la mayoría de los trabajadores de las plantas de uralitas (un compuesto de cemento y asbesto) y quienes convivían con ellos, terminaron padeciendo esta enfermedad.

Cáncer de pulmón

Se trata de la principal causa de muerte que se asocia con exposición prolongada al asbesto. Las fibras que se encuentran suspendidas en el aire y son respiradas de forma continua, resultan un agente cancerígeno mucho más potente que el tabaco.

Los síntomas iniciales incluyen: falta de apetito, pérdida de peso, dolor torácico, cansancio crónico, hemoptisis y dificultad respiratoria. Aunque su evolución suele ser rápida, como cualquier tipo de cáncer, el periodo de latencia es bastante prolongado.

Asbestosis

Es una enfermedad pulmonar en forma de neumoconiosis, cuya causa es la inhalación continuada de partículas de amianto. Su síntoma principal es la dificultad para respirar, que se agrava a medida que la enfermedad toma su curso.

Adicionalmente, puede producir tos seca y de carácter crónico. Pueden pasar incluso 20 años antes de que se muestren los síntomas, pero usualmente se logra comprobar que el origen de la misma está relacionado con una exposición prolongada a fibras de asbesto.

Lo que ocurre, es que las fibras inhaladas penetran en los pulmones y comienzan a irritar el tejido pulmonar de manera constante, inflamándolo y haciendo que al pasar los años se desarrolle una fibrosis pulmonar.

Desde 1976 se comenzó a generar conciencia sobre las enfermedades asociadas al amianto, cuando la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) estableció que este mineral era el responsable de carcinomas y negó la existencia de un nivel de exposición que pudiera resultar seguro para los humanos, pidiendo su retiro de las construcciones existentes.

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