Jordania bombardea Siria tras el ataque a una iglesia que dejó nueve muertos: Damasco denuncia víctimas civiles

Siria

El Ejército jordano afirma haber matado a más de 20 miembros de Estado Islámico en los ataques del 26 de octubre. Siria denuncia la muerte de siete civiles, entre ellos tres niños, y asegura que la operación se realizó sin coordinación previa.

Jordania ha bombardeado varias posiciones en el sur de Siria en represalia por el atentado perpetrado el pasado 23 de octubre contra una iglesia cristiana en la provincia jordana de Karak, donde murieron nueve personas. La operación ha desencadenado una crisis diplomática después de que las autoridades sirias denunciaran la muerte de siete civiles, incluidos tres menores.

El Ejército jordano aseguró este martes, 27 de octubre de 2026, que los ataques aéreos habían causado la muerte de más de 20 integrantes de Estado Islámico. Sin embargo, Damasco cuestiona el balance y acusa a su país vecino de bombardear zonas habitadas sin haber informado previamente de la operación.

Las autoridades jordanas han reconocido la existencia de víctimas civiles y han lamentado sus muertes, aunque mantienen que el objetivo de los bombardeos eran grupos extremistas relacionados con el atentado contra la iglesia.

Nueve muertos durante un funeral en una iglesia ortodoxa

El origen de la escalada se encuentra en el ataque registrado el viernes 23 de octubre en la iglesia greco-ortodoxa de San Jorge, situada en la localidad de Hamoud, en la gobernación de Karak.

Varios hombres armados abrieron fuego mientras se celebraba un funeral al que asistían numerosos vecinos.

Nueve personas murieron y al menos 34 resultaron heridas, según el balance difundido por las autoridades jordanas.

El atentado conmocionó a Jordania, un país donde los ataques de estas características contra la comunidad cristiana son poco habituales.

El rey Abdalá II condenó los asesinatos y ordenó una respuesta contundente contra los responsables.

El lunes 26 de octubre, las fuerzas de seguridad anunciaron la detención de tres sospechosos, dos hermanos y su cuñado, después de un enfrentamiento armado en una vivienda abandonada.

Los tres resultaron heridos durante la operación.

Aunque las autoridades los describieron como extremistas islamistas, ninguna organización ha reivindicado el atentado y todavía no se ha esclarecido completamente su posible vinculación con grupos establecidos en Siria.

Jordania asegura haber matado a más de 20 yihadistas

Horas después de las detenciones, la aviación jordana lanzó varios ataques contra posiciones situadas en territorio sirio.

Según el Ejército, los bombardeos tuvieron como objetivo escondites y vehículos utilizados por organizaciones extremistas que mantenían vínculos con los autores del atentado de Karak.

Este martes, Amán elevó a más de 20 el número de presuntos integrantes de Estado Islámico muertos durante la operación.

El balance comunicado por las autoridades jordanas no ha podido verificarse de manera independiente.

Tampoco se han presentado pruebas públicas que permitan establecer el grado de relación entre las personas atacadas en Siria y los sospechosos detenidos por el asalto a la iglesia.

Siria denuncia siete civiles muertos, entre ellos tres niños

El Gobierno sirio ha ofrecido una versión diferente de las consecuencias de los bombardeos.

Según los servicios de Defensa Civil, los ataques afectaron a varias localidades de las provincias meridionales de Deraa y Sueida.

Siete civiles perdieron la vida, incluidos tres niños y una mujer, de acuerdo con el balance sirio.

Cinco de las víctimas pertenecían a una misma familia. Su vivienda resultó alcanzada durante uno de los ataques en la provincia de Deraa.

Las otras dos víctimas eran hombres de edad avanzada que murieron en bombardeos registrados en distintas localidades.

Las autoridades jordanas han expresado sus condolencias por las muertes civiles, pero sostienen que la operación perseguía neutralizar amenazas terroristas.

La discrepancia entre ambos gobiernos afecta también a la coordinación militar.

Jordania aseguró inicialmente que había actuado en coordinación con Damasco. Siria niega haber recibido una comunicación previa y considera que los bombardeos constituyen una vulneración de su soberanía.

Siria cierra su principal paso fronterizo con Jordania

La operación militar también ha tenido consecuencias para las comunicaciones entre ambos países.

Las autoridades sirias anunciaron el cierre temporal del paso fronterizo de Nassib, principal conexión terrestre utilizada por viajeros y transportistas entre Siria y Jordania.

La medida afecta a una ruta comercial relevante para ambos Estados.

Pese al enfrentamiento diplomático, los dos gobiernos han mantenido contactos para intentar reducir la tensión.

Damasco ha anunciado la creación de mecanismos conjuntos de cooperación en materia de seguridad fronteriza, con el objetivo de prevenir nuevos incidentes y mejorar el intercambio de información.

La controversia llega en un momento delicado para Siria, cuyo Gobierno interino intenta consolidar el control del territorio después de la caída de Bashar al Asad en diciembre de 2024.

La muerte de nueve personas en una iglesia de Jordania ha desencadenado así una operación militar con consecuencias más allá de sus fronteras. Mientras Amán defiende los bombardeos como una respuesta contra el terrorismo, Damasco exige explicaciones por las víctimas civiles. El desafío para ambos países será esclarecer lo ocurrido sin convertir la persecución de los responsables del atentado en una nueva escalada regional.

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