España rinde tributo a las víctimas de la pandemia y reconoce al personal sanitario en un Homenaje de Estado centrado en la esperanza

Homenaje de Estado

La Plaza de la Armería del Palacio Real de Madrid ha sido el escenario del Homenaje de Estado en recuerdo a las víctimas de la enfermedad por coronavirus y de reconocimiento al personal sanitario, dedicado de manera especial a quienes han trabajado contra la COVID-19 en primera línea desde ese ámbito. Más de un centenar de profesionales sanitarios han fallecido en la pandemia y cerca de 130.000 se han contagiado.

Los Reyes de España han presidido la ceremonia, a la que han acudido el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, todos los miembros del Gobierno salvo el ministro del Interior, las altas autoridades del Estado, presidentes de las comunidades y las ciudades autónomas y representantes diplomáticos y de la sociedad civil.

Al acto han asistido familiares de 102 trabajadores y trabajadoras del sector sanitario fallecidos desde el inicio de la pandemia, procedentes de todo el país. En su nombre, ha intervenido la cirujana María Díaz Diñeiro, hija del jefe del servicio de Cirugía del Hospital La Paz (Madrid), Joaquín Díaz Domínguez.

También han estado presentes en el homenaje los primeros vacunados de varias comunidades autónomas, como símbolo de la esperanza que ofrecen la ciencia y la vacunación y del valor del colectivo más afectado por la mortalidad durante la pandemia. La primera persona vacunada en España, Araceli Hidalgo, de 97 años, ha intervenido igualmente en el acto.

Gran Cruz de la Orden del Mérito Civil

El Rey ha entregado durante la ceremonia la Gran Cruz de la Orden del Mérito Civil, en representación de todos los sanitarios homenajeados, a cuatro de ellos. Además del doctor Joaquín Díaz Domínguez, son el doctor Jesús Algaba, el fallecido de más edad, una referencia internacional en su especialidad que estuvo trabajando hasta el último momento; el auxiliar de enfermería Pablo Riesgo, el más joven de los homenajeados, fallecido con 26 años; y la doctora Nedialka Veleva, que nació en Bulgaria pero trabajó en España durante la mayor parte de su carrera profesional.

En su discurso, Felipe VI ha expresado el reconocimiento y la “gratitud infinita” de la sociedad española hacia los profesionales de la sanidad que perdieron la vida “para salvar muchas otras”. El Rey ha recordado la necesidad de mantener las precauciones sanitarias y ha destacado la esperanza que proporcionan los avances en la investigación científica y médica.

El resto de las Grandes Cruces del Mérito Civil concedidas a título póstumo han sido entregadas a las familias por el Rey en un acto privado posterior en el Palacio Real.

El homenaje, conducido por el periodista Fernando Ónega, ha contado con la participación de la Orquesta Sinfónica de Radio Televisión Española y del Coro Intergeneracional del Orfeón Pamplonés.

Fuente: Moncloa

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