Las ventajas de los gases para conservar alimentos

Gases para conservar alimentos

Los gases industriales son un grupo de gases manufacturados que se comercializan con usos en diversas aplicaciones. Principalmente son empleados en procesos industriales, tales como la fabricación de acero, aplicaciones médicas, fertilizantes, semiconductores, etc. Pueden ser a la vez orgánicos e inorgánicos y se obtienen del aire mediante un proceso de separación o producidos por síntesis química. Pueden tomar distintas formas como comprimidos, en estado líquido, o sólido.

Como ejemplo del sector, Linde Gases Industriales España está presente en el mercado español a través de Abelló Linde, empresa pionera en la obtención y el suministro de gases industriales y miembro de The Linde Group. Trabajan con gases industriales, que son utilizados en todo el mundo para soldar, congelar, enfriar o calentar, o cuando hay que suministrar energía. Son fundamentales para infinidad de procesos en la industria del metal, la industria química y energética, la industria alimentaria, en la conservación del medio ambiente, en la elaboración del vidrio y la electrónica, en construcción civil, en la elaboración de plásticos y cauchos, en medicina, en y la investigación y la ciencia.

Además, la empresa lleva a cabo una constante y ambiciosa política de inversiones que permite estar permanentemente al frente de la vanguardia tecnológica a través de numerosas aplicaciones innovadoras, por ejemplo, los gases alimentarios. En la actualidad cuenta con 9 centros de producción y envasado que dan servicio a más de 33.000 clientes y 170.000 pacientes. Su amplia red de distribución en el territorio español se divide en cuatro regiones: Nordeste, Levante, centro y Sur con un total aproximado de 550 empleados.

Gases alimentarios

La utilización de los gases en sectores como la industria alimentaria o para el tratamiento de las aguas residuales se ha convertido en algo habitual que proporciona soluciones para aplicaciones muy diversas. La aplicación de estos gases en la conservación de alimentos consiste en sustituir el aire por una atmósfera o mezcla de gases adecuada para mejorar la conservación y/o presentación del alimento.

Por ejemplo, el uso del CO2 en la industria alimentaria es muy extenso; En estado líquido puede usarse como refrigerante, especialmente durante el transporte y almacenamiento de productos congelados. También puede utilizarse para la conservación mediante atmósferas modificadas, en la producción de refrescos carbonatados o como subproducto de la fermentación de la levadura, así como para la elaboración del pan o la cerveza. En definitiva, un elemento con múltiples usos. Este gas, junto con altas concentraciones de oxígeno, puede mejorar la calidad de los alimentos mínimamente procesados y retrasar los procesos de pérdida de agua y nutrientes.

Por tanto, la conservación mediante gases es un factor determinante para aquellos alimentos mínimamente procesados, conocidos como productos de cuarta gama, que son troceados y envasados antes de su comercialización. 

El desencadenamiento de una serie de procesos hasta que llegan a la mesa puede alterar los atributos de calidad del producto. Por ello, los gases sustituyen el oxígeno y retardan el deterioro de los alimentos. La atmósfera modificada en el interior de un envase refrigerado puede sustituir a los aditivos químicos, por lo cual constituye una alternativa que asegura la conservación, la calidad y la presentación atractiva de los productos.

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