¿Cuándo merece la pena el renting de coches?

Renting de coches

¿Comprar o renting? El renting coches, o alquiler a largo plazo, se ha convertido en un cambio de paradigma en el mercado de vehículos derivado de la crisis económica. Antes era más popular entre empresas, pero ahora es notorio como cada vez se suman más particulares a esta modalidad de alquiler que ofrece la posibilidad de disfrutar de un coche nuevo pagando una cuota mensual.

Se entiende como un alquiler de larga duración, donde se establece un contrato que puede ir de uno a diez años, aunque por lo general se suele formalizar con una media de 2-5 años. Con el renting se disfruta de un coche nuevo bajo la figura de alquiler, por lo tanto no se es propietario del vehículo y no podemos conservarlo al finalizar el contrato, aunque sí podría comprarse.

¿Cuándo es una buena idea el renting de coches?

El contrato de renting supone una serie de ventajas importantes para quien alquila el coche. Por ejemplo, la responsabilidad de gestionar impuestos, ITV, realizar las revisiones del coche, asumir el cambio de neumáticos y el coste de reparaciones, es responsabilidad exclusiva de la empresa, ya que su precio se encuentra incluido en el pago mensual del alquiler.

Será una solución adecuada para cualquier persona que se encuentre en la siguiente situación:

  1. No tienes la intención de invertir en la compra de un coche ni asumir la responsabilidad que conlleva. En su lugar, prefieres contratar un coche de nuevo en el modelo de tu preferencia y cambiarlo cada cierto tiempo para así evitar desplazarte en un coche desactualizado.
  2. No tienes la capacidad de realizar una inversión inicial elevada, pero tienes la necesidad de utilizar un coche propio, por lo cual te resulta más conveniente asumir una cuota fija mensual con todos los gastos incluidos.
  3. Buscas cubrir una necesidad muy específica y quieres una solución cómoda que se adapte a tu situación actual. Con el renting puedes negociar las condiciones de tu contrato, el tiempo de duración y proyectar la cantidad de dinero que puedes invertir en un determinado lapso de tiempo, asunto importante para la planificación financiera.
  4. Necesitas un vehículo para tu trabajo como autónomo y deseas aprovechar las ventajas fiscales existentes. Por ejemplo, la deducción del 100% de los gastos de impuestos de sociedades o el IVA.

En cualquiera de estas situaciones, el renting será la alternativa más conveniente. No obstante, puede no resultar adecuado si deseas poseer un coche del que seas el único propietario. Considera que el renting es un servicio de alquiler y no ofrece derechos de propiedad, solo de uso. Por consiguiente, en ningún caso el dinero invertido te convierte propietario del coche. No obstante, usualmente si es posible acceder a la compra del mismo una vez finalizado el contrato.

Tampoco es una opción muy utilizada cuando se tiene seguridad sobre el tipo de coche que se desea y no se tiene intenciones de cambiarlo en el futuro. En esta situación, resulta mucho más conveniente analizar opciones de financiamiento e invertir la cuota mensual en un bien que terminará siendo de tu propiedad con el paso de los años. Sin embargo, dada la rápida evolución del sector del automóvil, cada vez es más habitual cambiar el modelo de coche por uno más actualizado y moderno, con las prestaciones y la tecnología más reciente, algo sencillo si se utiliza la fórmula del renting.

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