¿Qué es la TAE (Tasa Anual Equivalente) y para qué se utiliza?

Que es la TAE

La TAE (Tasa Anual Equivalente o también Tasa Anual Efectiva) es el tipo de interés que indica el coste o rendimiento efectivo de un producto. Es un término muy financiero, y es el resultado de una fórmula matemática en la que se incluyen el tipo de interés nominal, las comisiones y el plazo de la operación. Este término se utiliza tanto en los productos de ahorro como en los préstamos -hipotecarios y de consumo-. Es utilizada como tipo de interés de referencia, para homogeneizar así distintos tipos y condiciones.

¿Para qué sirve la TAE?

La TAE es un mero término de referencia que le sirve al cliente para poder comparar en valores de mercado reales si la hipoteca que va a contratar es más barata o más cara que el resto. Pero esta tasa simplemente sirve para ofrecer una visión anual de lo que desembolsa, pero no corresponde al valor real que se paga mensualmente. Por tanto, calcular la TAE le sirve al cliente para saber cómo se sitúa su hipoteca con respecto al resto.

La TAE (Tasa Anual Equivalente o también Tasa Anual Efectiva)
Imagen de Pixabay.

¿En qué casos se utiliza la Tasa Anual Equivalente?

Como hemos dicho, es muy útil para saber qué te ofrece en realidad un producto financiero. Por tanto, en las hipotecas se ha convertido en un valor realmente importante. De manera general, la Tasa Anual Equivalente se utiliza en préstamos y créditos financieros.

¿Qué queda fuera de la TAE?

La Tasa Anual Equivalente es mucho más precisa para saber el coste o beneficio de una operación. Pero es cierto que hay casos, como por ejemplo en los préstamos hipotecarios, en los que existen otros gastos inevitables y que no se ven incluidos en la TAE. Estos deberían tenerse en cuenta por el consumidor.

Tasa Anual Equivalente
Imagen de Pixabay.

Por ejemplo, algunos de estos gastos son los generados por transferencia de los fondos, a abonar por terceros, notariales e impuestos, o gastos por seguros o garantías.

Algunos consejos sobre la Tasa Anual Equivalente

Aunque este término es muy utilizado, nunca está de más aclarar algunas ideas. Tres consejos muy útiles para el consumidor:

La TAE sólo se tiene que utilizar para comparar préstamos que sean a un mismo plazo. Y es que las comisiones hacen que sea diferente según el plazo para el que han sido calculadas.

No comparar nunca la TAE de un préstamo fijo con el de un préstamo variable, pues en éste último siempre será una TAE teórica (ya que no se puede saber cuál va a ser la evolución del índice de referencia).

No comparar tampoco la TAE de un préstamo personal con el de uno hipotecario, ya que este último tiene muchos más gastos que no están incluidos en el cálculo de la TAE.

Ahora sí, conociendo más qué es la TAE y cómo funciona, es el momento de entender mejor todo lo relacionado con préstamos y créditos bancarios.

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